viernes, 3 de abril de 2026

Las primeras farmacéuticas

 




Las primeras farmacéuticas.

Rompiendo moldes, es el título del libro que me han regalado, y se convierte en una joya de mi biblioteca, la historia de mujeres me apasiona, su evolución, su historia, su lucha, y en esta ocasión el estudio y profesión de las boticarias. Concretamente entre los años 1893 y 1936, antes de la guerra civil española.

La primera mujer graduada fue Mary Corinna Putnan Jacobi, que nació en el año 1842 en Londres, nacionalizada americana, obtuvo su título de farmacéutica en el New York College of Pharmacy, murió en New York en 1906.

En 1883 también el New York College of Pharmacy, expedía títulos a las hermanas cubanas Figueroa Marty. En esos años la isla de Cuba estaba bajo dependencia española, con lo cual, se consideraron las primeras españolas en conseguirlo.

María Dolores Figueroa Marty nace en Cienfuegos, isla de Cuba, el 9 de abril de 1862, su hermana Eloísa nace en Cuba también, en San José de las Lajas el 23 de marzo de 1867. Hijas del Dr. Juan Fermín Figueroa, establecido en New York, convalidan su título en la Universidad de la Habana, dependiente del Ministerio de Ultramar español.

Pasaron 10 años para que en la España peninsular dieran el título a una mujer en Farmacia. Fue para María Dolores Martínez Rodríguez, en 1893 por la Universidad de Madrid. María Dolores, nació el 9 de septiembre de 1872, en la Granja de Rocamora en Alicante, cursó estudios de Bachillerato en Alicante y superó el examen de grado con sobresaliente en octubre de 1888, inició estudios en la universidad de Valencia y un año después trasladó expediente a la Universidad de Madrid para estudiar Farmacia, que finalizó en el año 1893.

Incursión de la mujer en una profesión masculina.

Una manera gráfica de ver la evolución de los estudios de Farmacia en las universidades españolas es a través de las estadísticas universitarias que los Anuarios Estadísticos de España ofrecen, los datos de mujeres estudiantes comienzan a recogerse en el curso 1914/1915. De estos datos podemos entresacar los siguientes:

CURSO

TOTALES UNIVERSITARIOS

TOTAL, ALUMNAS

1914/1915

1477

16

1915/1916

1527

20

1922/1923

2387

289

1930/1931

4487

800

1931/1932

3234

596

1932/1933

3137

626

*Estos datos se reproducen del libro que al final de este artículo se indica.

Tras la Guerra Civil, la situación no volvió a ser como en los años anteriores, el nuevo régimen político provocó un nuevo rol social para la mujer.

La formación de postgrado

Si ya fue una hazaña salir del hogar familiar para cursar estudios universitarios, salir del país con intención de aumentar el conocimiento, se convertía en una opción lejana, aunque para una minoría de ellas sí se convirtió en un avance. Desde el curso 1912/13 al 1934/35, catorce mujeres realizaron estudios postgrado. En alguna ocasión fueron becadas por la universidad o instituciones y otras por ellas mismas.

Las primeras farmacéuticas canarias

A continuación, relacionamos algunas de aquellas mujeres graduadas en Farmacia, de procedencia o vinculación con las Islas Canarias, siempre a modo de ejemplo. Ya que el listado es amplísimo y cada biografía merece un capítulo aparte. Nos encontramos en dicha publicación las siguientes:

Enriqueta Bertrán de Lis y Sánchez del Aguila (1889-post.1959). - Nació en Manila (Filipinas), el 25 de diciembre de 1889. Consiguió su título de farmacia en el año 1929, y posteriormente fue nombrada farmacéutica titular del municipio de Los Silos (Tenerife) desde el año 1930 al 29/08/1944. Fue nombrada el 09/06/1944 como Inspectora Farmacéutica titular por el ayuntamiento de Güimar, quedando instalada su farmacia en San Pedro arriba, hasta el año 1958 que la traslada a la avenida Santa Cruz, en el mismo pueblo de Güimar. Es en el mes de diciembre de 1959, cuando traspasa el establecimiento a otra mujer titular, María Teresa Pérez Rodríguez.

Aurora Margarita García Guanche (1901-1971). – Nació en 1901 en Icod de los Vinos. La quinta hija de Manuel García Acevedo y Paula Guanche Pérez, estudió en la Escuela Normal de Maestras de La Laguna, siendo nombrada maestra interina en La Candelaria en 1920. Se traslada a Granada junto a su hermana Matilde y su madre para titularse en Farmacia en el curso 1923/24, abrió farmacia en el Puerto de la Cruz (Tenerife), en 1929 trasladó el mobiliario de la farmacia en una carreta guiada por dos yuntas de vacas y una antigua camioneta a Santa Cruz de Tenerife. Fue la primera mujer en Canarias en obtener carnet de conducir. Ese mismo año obtiene permiso para abrir oficina de farmacia en la calle Rambla de Pulido, la conocida como “El chinito”. En 1939 contrajo matrimonio con el militar de profesión, Aurelio Conde Rodríguez. Fue una de las fundadoras de la Cooperativa Farmacéutica de Tenerife (COFARTE). Falleció sin descendencia el 15 de diciembre de 1965 en Santa Cruz de Tenerife.

Matilde García Guanche (1898-1973). – Nació en septiembre de 1898 en Icod de los Vinos, hija de Manuel García Acevedo y Paula Guanche Pérez, al igual que su hermana Aurora, estudió Bachillerato en La Laguna y en la Escuela Normal de Maestras de la Laguna. Comenzó estudios de Farmacia en la Universidad de Granada, licenciándose en 1924, a finales de ese mismo año contrae matrimonio con el médico José Amat Ayala. Se traslada con su esposo a Cartagena (Murcia), perteneciendo al Colegio de Farmacéuticos murcianos entre los años 1925 y 1926. Se instala en Santa Cruz de Tenerife en el año 1926, perteneciendo al Colegio Oficial de Farmacia hasta el año 1933 que solicita la baja temporal por traslado a la península. Volvió a la isla del Hierro en 1934 estableciéndose en Valverde pocos meses, se traslada de nuevo a Santa Cruz de Tenerife, abriendo oficina de farmacia, en la plaza de la Paz donde permanecía al estallido de la Guerra Civil Española, falleciendo en la capital en el año 1973.

Josefa Marta Mayor Falcón (1908- post. 1954). – Nace en Telde (Gran Canaria) en 1908. Cursó estudios de farmacia en la Universidad Central dónde finalizó el curso 1930/31. Inspectora farmacéutica municipal desde 1929. Aparece con antigüedad de diecinueve años y cuatro meses en el Escalafón de farmacéuticos titulares constituidos a finales de 1954, se deduce que ingresó en el año 1935, establecida en la provincia de Las Palmas. Ejerciendo en su pueblo natal, Telde.

María del Pino Suárez López (1904-1972). – Nació en Telde (Gran Canaria) el 27/10/1904. Inició estudios en la Universidad de Granada con 17 años, finalizando en la Universidad Central con 22 años. En el año 1932 se incorpora al Cuerpo ejerciendo de Inspectora farmacéutica municipal, establecida en Telde.

En el año 1970 fue nombrada asambleísta honoraria de antiguos estudiantes de farmacia de la Universidad de Granada, se reconocía así a la que fuera la primera mujer canaria en estudiar esta licenciatura en dicha Universidad. Falleció en Telde, el 15 de enero de 1972, una calle en su municipio natal le recuerda.

Algunos detalles. -

En estas líneas he querido dar un pequeño esbozo de las primeras mujeres farmacéuticas, hay una intención oculta con ello, y es motivar para profundizar en la historia de estas mujeres, en la titulación de Farmacia y cuanto se pueda investigar al respecto.

El papel de estas mujeres traspasa el tiempo, podemos imaginar cuantas barreras sociales, familiares y económicas tuvieron que salvar para poder estudiar y ejercer esta profesión.

Dedico este artículo especialmente, a las mujeres farmacéuticas con las que he tenido oportunidad de trabajar, aquellas que aman su profesión y la ejercen con dedicación, a las nuevas tituladas en Farmacia que son capaces de girar la vista a sus antecesoras con afecto y sabiduría. A la joven boticaria que tuvo en sus manos el ejemplar que ha servido para redactar este artículo, y espera el resultado que pone en valor la profesión que eligió.

El libro base de estas letras, es el siguiente:

Título: Rompiendo Moldes. La formación universitaria y el ejercicio profesional de la mujer en Farmacia con anterioridad a la guerra civil española (1893-1936).

Autores: González Bueno; Antonio. Núñez Valdés; Juan. Ramos Carrillo; Antonio.

Editorial: Universidad de Sevilla

Agradecimiento especial a quienes me ofrecen sus páginas para artículos sobre Genealogía. Su enlace a la revista número 13 es:

https://www.actecanarias.es/index.php/es/revistas/revista-canarias-literaria-no-13

En el siguiente enlace está la publicación en la revista online de Asociación de escritores/as de Canarias Acte, Canarias Literaria. En el apartado El Legado de los abuelos.

https://www.actecanarias.es/es/node/2247

©Toñi Alonso Rodríguez

martes, 20 de agosto de 2024

Mi abuela

 







[1]

La Revista Tamasma Cultural, Inicio | Revista Tamasma Cultural interrumpió su divulgación online, el pasado mes de mayo. Allí teníamos un apartado de Genealogía, con el título "El legado de los abuelos", este artículo que se reproduce fue incluido en su última actualización, y como no es un "adiós", sino un "hasta luego" está bien resaltar lo que tanto nos apasiona.

Luisa Chico y sus colaboradores seguirán ofreciendo sus trabajos a través de Acte Canarias, Asociación Cultural Canaria de Escritores/as. Acte Canarias. | Asociación Cultural Canaria de Escritores/as ACTEasí que, les invito a pasearse por la Literatura Canaria y su sabiduría.

Título: Mi abuela

Abrir puertas para divulgar genealogía, es lo que ha hecho la Revista Tamasma Cultural, los artículos dentro de “El legado de los abuelos”, fueron realizados con profunda ilusión y con horas de investigación, queríamos que el público general se interesase por nuestras raíces y sembrar en cada lector la semilla para armar su árbol genealógico.

Cada apellido y biografía es un comienzo para a través del conocimiento se puedan conocer la historia de vida de los personajes y de un pueblo. Solo nos dio tiempo de esbozar raíces del pueblo de Candelaria y de la isla de Tenerife.

Quedan invitados a iniciar o continuar su búsqueda personal con ese trocito de historia propia que desconoce y estoy segura que le asombrará.

Esta publicación online, nos ha permitido contar historia, y la propia historia individual es la que arma la historia de los pueblos. El pueblo de Candelaria y sus vecinos se han asomado tímidamente. Así, hemos conocido a Doña Lola, la partera de Candelaria, a Lucrecia Rodríguez Sabina, a María Ciriaca Delgado Navarro, a Manuel Sabina el portero del ayuntamiento, hemos podido desarrollar el apellido “Sabina”, y “Duarte”. Les contamos de herencias, contribuciones, y hasta un episodio de presos fugados en 1916.

Nos quedaron muchos datos que sacar a la luz, historias antiguas que importan, y mucha genealogía que compartir. Lo seguiremos haciendo. En este punto y aparte se reparten abrazos afectuosos para todos los lectores que en silencio apreciaron nuestras letras hiladas, gratitud a la redacción y dirección de Tamasma Cultural por permitirnos el regalo de trasmitir un poco de esta Ciencia, y les emplazamos a seguir construyendo historia. La Genealogía está viva.

¿Dónde buscamos a nuestros antepasados?

Los censos de población son una herramienta para ver relacionados a nuestros abuelos, hay censos civiles en los archivos municipales, algunos están al público online, por ejemplo, Santa Cruz de Tenerife, los ofrece en la siguiente dirección:

Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife: Archivo Municipal

En el Archivo Histórico Diocesano de San Cristóbal de La Laguna, también podemos acceder a los que se realizaban por el Clero, para ello, debemos solicitar cita previa a través de la página https://www.obispadodetenerife.com/archivo-historico/

En las diferentes publicaciones que entre otras editoriales ofrece, Le Canarien  https://lecanarienediciones.com/,

Edigeca: https://www.facebook.com/EDIGECA.Editorial.Genealogica.Canaria/

En las hemerotecas de la Universidad de La Laguna: https://www.ull.es/servicios/biblioteca/servicios/prensa-canaria-digitalizada/

Y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria: https://jable.ulpgc.es/

Hay un archivo perecedero con fecha de caducidad, y son nuestros mayores. La Historia Oral de nuestros abuelos muchas veces son realmente los que nos da el conocimiento de nuestra historia más cercana. Si no sabemos valorar la experiencia, sabiduría, conocimientos de nuestros abuelos, no sabremos nunca el color que tiene nuestro pasado para valorar el presente.

Las largas tardes de verano, escuchando las “conversas” de mi abuela, fueron la enciclopedia de mi vida, como “hilaba” parentescos de tantos primos como teníamos fue un regalo que hoy me cuesta desenvolver. No escuchaba con la atención debida, a veces, me parecía hasta repetitiva con sus historias. Hoy daría lo que fuese por volver a escucharla, aunque fuese un ratito nada más.


Mi abuela Rosa Benita Marrero Torres, fue mi primer libro de genealogía, mi primera colección de postales, mi primera lata de fotos viejas, mi primer cuaderno con árboles genealógicos, mi primera cronista de pueblo, mi primera y única maestra en el arte de componer la vida. En este último artículo (de momento), quiero rendirle el homenaje que se merece, su imagen. Mi gran amor hacia ella, volcado en unas líneas.



Si aún tienes una abuela como la que yo tuve, “estrújala” a preguntas, graba su voz e imagen, deja que sus recuerdos se hagan presente y sobre todas las cosas, pon en valor su propia historia de vida.


@Toñi Alonso Rodríguez



[1] La imagen de esta rosa, es utilizada en las conferencias, charlas, trabajos que presentamos. Es del rosal que mi abuela materna nos legó. Su olor inconfundible nos recuerda la niñez, la raíz perfumada de nuestra familia, intentamos reproducirlo y que no se pierda en homenaje a nuestra abuela.

martes, 18 de junio de 2024

Las montañas de Anaga


Cada vez que me asomo a la cordillera de Anaga, veo su sonrisa esbozada entre las nubes. 

La primera vez que oí hablar con gran amor de estas hermosas montañas que aparecen en el horizonte cuando entramos en santa Cruz de Tenerife desde el Sur de la Isla, fue a Ana María Medina, mi madrina de confirmación.

Ana María, me enseñó amar lo que me rodeaba, mi pueblo, mis amigas, mi familia, la naturaleza. Tenía esa habilidad de la sencillez amorosa. Cuando volvía de alguna visita a San Miguel de Abona, su pueblo. El recado que me llegaba era: "dile que tengo una cosita dulzona" y allí me esperaban los mantecados y galletas que eran un tesoro con olor a canela.

Cuando yo empezaba a dudar de mis cualidades, ahí estaba ella para recordarme mi valía. Siempre pensé que solo ella las veía. Era como esa hada madrina que aparecía cuando más la necesitabas, y solo tenía que hablarme con decadencia y seguridad. Gracias madrina, por ocuparte de mi autoestima, por regalarme aquella semana de filosofía Zen. Y ahora que lo pienso por tantos pequeños guiños de alegría que impregnaron mi juventud.

Se me hizo complicado entender que te ibas tan rápido, te refugiaste en tu casa y los tuyos más cercanos y no quisiste que supiera de tu enfermedad. Demasiado tarde para darte abrazos, demasiado tarde para lamentar no haber estado más cerca, demasiado tarde para tristeza. Porque tu fuiste todo lo contrario, alegría y sabiduría de la buena.

Querida Ana María, tenías tantos ahijados como Amor del bueno por regalar. Y después de tantos años sin poder verte y abrazarte es ahora que la necesidad de gratitud me lleva a escribir sobre ti. No descubro nada nuevo, si les digo que aquellos momentos compartidos con ella fueron de lo bueno, los mejores.

Y ahí están ellas, las montañas de Anaga que cada día me recuerdan que el corazón enorme de una mujer sencilla del Sur, fue y será su mejor embajadora. Si quiero tanto esas montañas, no es solo por su historia. Es porque Ana María me las mostró con otros ojos, con los ojos del alma.



Este escrito nace para agradecer los pequeños detalles que hacen grandes a las personas. En Memoria de Ana María Medina.

domingo, 3 de marzo de 2024

LA CYCA

 

LA CYCA


Tanto vaivén me tiene molesta, fue sacarme del invernadero y ya Pablo me estaba cortando algunas puntas, ¿por qué no me dejará tranquila?, me ha rodeado de una cinta transparente que no me deja respirar bien y ahora me quita la luz dentro de esta caja de cartón, no estoy sola porque me acompañan algunas hermanas más, pero detesto tanto movimiento.

Dentro del camión vamos apretujadas, y nos colocan en una cinta, otra vez los vaivenes, ahora con mucho ruido, me llevan dentro de un avión con destino a Bélgica, tan lejos… si en el invernadero Magaliflor en Candelaria estoy bien, me cuida Pablo, me da agua, y abono y no me deja criar cochinilla. Pero se ve, que estoy bonita por eso me exportan junto a otras especies a Europa. Son los años ochenta, y Tenerife destaca por enviar planta viva de las más hermosas al viejo continente.

Después de tantos tumbos, me van a colocar en la recepción de la Comunidad Económica europea en Bruselas, estoy muy a gusto aquí, hay unas cristaleras enormes que me bañan de luz, unos operarios que me ponen bonita y muchos sacando fotografías a la nueva decoración un tanto exótica del nuevo edificio. Soy la Cyca más esbelta de todas.

Han pasado los años, estoy bien hermosa, grande, lustrosa, mis pequeñas púas están intactas no me las cortan y hoy he tenido una grata visita, la hija de Pablo mi cuidador de chica, me ha venido a ver, junto a un número importante de mujeres, organiza una visita a este edificio, pero ella no sabe que yo la conozco, pero sí, la recuerdo con su pelo largo y carita redonda, está hecha una mujer, y me saca fotografías como tantos visitantes.



Este texto nace del taller: Escribir en tiempos virulentos. Está dedicado a mi padre, que junto a sus compañeros contribuyeron a una actividad dura, como fue la agricultura de planta viva, que eran en su mayoría exportadas a Europa.



miércoles, 4 de enero de 2023

Mi abuelo José

    
    Córdoba, me recibe con lluvia, mis pasos sobre los adoquines son bailes ancestrales. Mi abuelo José seguro que pasó por aquí. El Cristo de los faroles me mira con melancolía el refugio de antaño.



Estas Navidades diferentes me llevan a tu recuerdo, a tu historia de vida que finalizó en mi isla.

  Mi abuelo José, nació en Lucena, las viejas piedras de San Mateo lo vieron crecer y lo vieron marchar para siempre. Y yo hoy, elevo la mirada a su torre con el ánimo del descubrimiento, del saber de donde vengo.

Cerezo, el joyero Sefardí, me asegura que soy judía, porque viniendo de Lucena seguro que mi ADN lo dice... y es verdad, Asquenazí.

    Ya tengo más datos que añadir al abuelo José. Judío, de un pueblo particular de Córdoba, con el apellido Martínez.


  








    

    Sentada plácidamente frente a San Mateo ordeno los sentimientos y sin pretenderlo me siento una lucentina más, la plaza rectangular adornada con un árbol de luces navideñas, el belén al socaire de la pared del ayuntamiento, y los chiquillos jugando entre los tenderetes de dulces y chucherías varias, se acomodan en mi alma. El sorbo de licor para apaciguar el frío, es testigo del deseo de pertenencia. No tengo que esforzarme para saber que esta es mi casa, girar la vista y sentir que todos los de mi alrededor son mis vecinos.




    Vuelvo a la isla y presiento la misma incertidumbre que el abuelo José cuando llegó tan joven a través del puerto, en aquellos barcos de novelas románticas y piratería.
Allá se quedaron sus padres Bernardo y María Bernarda y sus abuelos, Antonio, Francisca, Isabel y Francisco. Allá estaban sus raíces y aquí su futuro.

    Yo soy una parte de su futuro, mi abuelo José Martínez Gómez, fue el bisabuelo de mi tatarabuela Fabiana. Quiero pensar que mi nariz es su nariz, que mi inquietud es heredada de la suya.
Aquí está su descendencia. Esta sí fue un verdadero regalo de Navidad.


Compartir esta búsqueda y encuentro de parte de mis raíces en Lucena- Córdoba, fue el regalo de Navidad de este año. Volvemos a impulsar este blog de historias, en este comienzo de año como mejor sabemos, con mucho sentimiento y utilizando las letras como instrumento. Las fotografías @luisabreu.

martes, 10 de mayo de 2022

Antonia Tejera Reyes. La Iluminada de Candelaria




 

Antonia Tejera Reyes nació en 1908 en el barrio de Santa Ana en Candelaria, sus padres: Francisco Tejera Marrero nació en 1878, fue jornalero y sabía leer y escribir, así aparece en el censo de población que hemos consultado. Fue emigrante a Cuba al igual que lo hicieron algunos de sus vecinos de Candelaria, él lo hizo junto a su hijo mayor Francisco.

La madre de  Antonia, se llamaba Antonia Reyes Fariña, nació en 1878, sabía leer y escribir.


El matrimonio Tejera Reyes tuvieron cinco hijos más, Francisco que nació el año 1900, Magdalena que lo hizo en 1902, Andrés en 1905 fue alcalde de Candelaria entre los años 1949-1961, Pedro que nació en 1913 y Valentina.

El domicilio familiar estaba situado en la Calle de Santa Ana número 10, aunque en el censo de 1924 aparece como casa nº19. Dónde estuvieron ubicados restaurantes de éxito como Tasca Otazo, Restaurante Valentina regentados por descendientes de esta conocida familia, y por último el Restaurante Tasca Archete del reconocido Ángel Rodríguez Machín.

La iluminada de Candelaria

Antonia o Antonilla, como se le conocía en Candelaria desarrolló un "don", que conocieron sus vecinos y llevó el nombre de su pueblo más allá de sus fronteras. En los años veinte sus trances visionarios y curaciones inexplicables le hicieron muy popular.

Acudían a la calle Santa Ana, y esperaban que la joven asomara a la ventana para verle y pedirle ayuda. Existen fotografías de la época rodeada de muchedumbre observándola.




Cuando Antonia entraba en trance, cambiaba la voz y ponía cara distinta a la suya, esos son algunos datos recogidos por los que han escrito sobre ella.



(fotografía recogida de la publicación en Salamanca 24 horas, que más abajo se enlaza.)

De la historia oral familiar recogemos un episodio que ya fue transcrito por Paula Hinojosa, en la biografía que dedicó a Enriqueta Alonso Pérez. 

Emilia Alonso Pérez, tenía a su hijo Pablo como combatiente en la Guerra Civil, y acudió a ella para preguntarle por la fortuna que corría en la batalla, Antonia le tranquilizó diciendo que no sería herido siguiera. Y así mismo ocurrió, Pablo regresó de la contienda sin heridas, salvo las del alma que acompañaron a todos los soldados que tomaron parte en la misma.

La biografía de esta Candelaria, ha sido portada en diversos periódicos locales, nacionales e internacionales. Al final de este escrito aparece el enlace, por si se estima leerlo.

Antonia casó con Kart Eduard Johannson de nacionalidad sueca que había curado. 

Su yerno José Manuel Pérez, es autor de su biografía. Presentación que nos ha servido de excusa para presentarles la biografía de esta vecina. Dentro de los actos de la agenda cultural Candelaria es cultura, se pudo acercar más al conocimiento de su vida.


A través de Manolo Ramos, hemos podido saber de su existencia y de su obra. El cariño que le unió a esta familia le convierte en el divulgador de la vida de Antonia Tejera Reyes y del resto de hermano, sobretodo de Andrés que se convertiría en uno de los alcaldes más respetados y conocidos.

Ofrecemos al final de este artículo, las biografías que Octavio Rodríguez Delgado, cronista de este pueblo de Candelaria, ofrece de Andrés Tejera a través de su blog personal.

Artículo del periódico Diario de Avisos en el año 2017

https://diariodeavisos.elespanol.com/2017/05/la-increible-historia-la-iluminada-candelaria/

Artículo del diario salamanca 24 horas, entrevista a Manuel Pérez García

https://www.salamanca24horas.com/local/antonia-tejera-iluminada_1021145_102.html

Biografía Andrés Tejera Reyes por Octavio Rodríguez Delgado

http://blog.octaviordelgado.es/wp-content/uploads/2020/05/Artículo-ESCUDO-CANDELARIA.pdf

Artículo sobre la Iluminada por Manolo Ramos

http://www.manoloramos.es/Publicaciones/Articulos/6_Iluminada.html

Programa La Caracola de Candelaria Radio, Genealogía con Toñi Alonso, dedicado a Antonia Tejera Reyes desde la plataforma ivoox.

https://www.ivoox.com/antonia-tejera-reyes-la-iluminada-audios-mp3_rf_86653272_1.html

NOTA: Este escrito fue la base de la colaboración en La Caracola, con Gema Tremps en Candelaria Radio, la emisora municipal de Candelaria, y que cada semana podemos compartir datos genealógicos e históricos.


miércoles, 2 de febrero de 2022

Aquí comienza el año: Las Candelas

 Febrero es un mes mágico, siempre lo ha sido, y estoy segura de ello. Las candelas del 1 de febrero y la festividad de La Candelaria el día 2, marcan sin remedio mi caminar.


Cuando se alimentan las discusiones si la imagen de la Virgen de Candelaria que está en la Basílica es la auténtica, si es o no la dueña del título de Patrona General de Canarias, y tantas otros puntos de distanciamiento. Me asaltan los sentimientos más profundos. Nací tan cerca de ella, la cuidé, le recé, también me aleje, y después de tantos vaivenes de la vida. Llegan los recuerdos, mis antepasados más cercanos que me mostraron respeto por lo que a su alrededor surgía. Los antepasados tan antiguos que lucharon enfrentándose a las más altas esferas, defendiendo su lugar ante ella. 

Tan cerca, que hoy oígo los "foguetes" en su honor, y me recuerdan que siempre estuvo y está ahí, con la libertad de participar o no, en lo que su imagen significa. Libertad de estar en una u otra posición.

Febrero entra en mi vida como un huracán, empujando mis musas a mis dedos. Llenando mi corazón de recuerdos.

Detrás de una taza de café tempranero se disparan las energías y elevan mi ánimo, son esos pequeños detalles los que me hacen triunfar en mis tinajas de verdades a medias. Y mis letras se unen y se confunden como una súplica de explicar y compartir. No sabría qué lugar ocupa en mi mundo esa taza de café pendiente. Esa que le debo a mi prima para ponernos al día de la familia, esa que ofrecí al vecino que me regaló aguacates cuando estaban tan caros, esa que siempre dejamos para otro día con mi amiga de la infancia, esa que lleva el reproche con ella y que retraso como si de un demonio se tratara. Un día de estos, voy pagando una a una las tazas de café pendiente.

Un día de estos, cumplo la palabra.

Los proyectos se apilan en el calendario de este año con tantos dos en él, que no lo aguanto. Ese número no me gustaba, el dos, que va. Hasta que descubro que es el favorito de alguien que quiero mucho, ¿cómo le puede gustar el dos?, y ahora de vez en cuando soy consciente que en mi vida cuenta y cuenta mucho. El dos de febrero comienza mi calendario, y lo voy llenando de ilusión y compromisos hasta noviembre, dejaré diciembre para la familia y respirar.

Hacer planes a largo plazo, no es del todo bueno. Pero llenar los días de ilusiones futuras pasa a ser una obligación, es lo único que nos pertenece en lo más hondo de las entrañas. El objetivo de un mañana sonriente, de recibir los frutos de un trabajo silencioso, de tocar el cielo en algunos segundos, eso no lo podemos entregar a nada ni nadie, porque pertenece a la nada de cada uno de nosotros.

Mañana dibujaré las sombras que fueron hoy, le daré color a todo aquello que no pudo ser, entornaré la ventana para disimular los fracasos, y seguiré escribiendo para poder vivir, porque escribir es semejante al respirar.

Y seguiré construyendo la historia de los que vivieron antes que yo, de aquellos que pasearon por mis veredas antes, a los que navegaron a otros nuevos mundos, que yo no me atrevería ni a soñar. Seguiré dando apellidos a quién no los recuerda. Seguiré visitando los cementerios en busca de respuestas, seguiré homenajeando a los sin nombre, y descubriendo que cada segundo es un milagro.